Comenzar algo siempre es fácil,
lo difícil es terminarlo, es así que empiezo este post, contando que no tengo
ni un sol para llegar a Cusco, pero llegaré, o al menos esa es y ha sido mi
intención desde que ingresé a la universidad. Siempre esperando el momento
oportuno, a la persona oportuna y claro el dinero oportuno. Han escuchado
hablar de ¿aventura? Me gustaría decir que tiraré dedo para llegar a Cusco,
pero soy realista, no la hago por muchas razones, la principal, DECISIÓN, u
no
debe ser consciente de sus fortalezas y sus debilidades. Digamos que ya me
acomodé un poco, entonces no puedo permitirme no viajar esta vez a Cusco, desde
hoy 29 de mayo, me he propuesto juntar MONEY, dinero, chibilines, eso que te
hace padecer o gozar.
Comenzaré por revisar la
información: costo de pasajes en bus y por avión, tal vez logre encontrar
alguna oferta aérea; costo de hospedajes, nada caro, promedio nomas; comida,
ahí sí quiero gastar, comer rico es una motivación; guías de museos, lugares
que visitar, costo de transporte y entradas. Y aunque no me entusiasma ahora,
quién sabe, visite uno de esas “discotecas cosmopolitas”, cuando digo que no lo
haré, parece que me encanta contradecirme a mí misma, por eso mejor lo coloco y
si no voy no pasó nada, mi alter ego no
se disgustará.
Aproximando entre pasajes,
estadía, visitas y demás, me dicen que necesito 1000 soles mínimo si son 1500
mejor.
¡¡Cómo es posible que haya
gastado casi 15 veces esa cantidad en otras cosas y no haya viajado a Cusco!! Debo ir antes que los Mayas vuelvan a lanzar otra fecha para el fin del mundo.