Amigos mis queridos amigos, comienzo a creer que mis verdades no sólo me duelen a mi, sino a ustedes también. Amigos míos por quienes daría mil cosas pero por quienes no oso pedirles mas que un gracias. Amigos que veo cada quince días entre sueños y pesadillas. Amigos a quienes quisiera gritarles mis pesares para tan sólo sentir que realmente esa oscura soledad no duele, sino sólo fastidia.
¿Amigos por qué estoy tan lejos? Me alejo yo, no ustedes, me alejo porque ya no puedo darles lo que quisiera, es un deber cuidarlos, es una necesidad protegerlos y mis verdades podrían ser contagiosas. En mi corazón quedará el recuerdo de aquellos días, de aquellas noches y sobre todo de aquellas madrugadas confidentes, ahogadas en llanto y alcohol. Ahora mis amigos, sonreiremos, no habrá mas dolor ni penas, ahora sólo seremos amigos.
