domingo, 9 de octubre de 2011

¿Dios?

Si Dios existe, no existiría el odio, si existe no dejaría tanto dolor en el pecho, tanta impotencia que se acumula, que quisiera gritar y sencillamente desaparecer para no sentir. Pero seguro que existe, como dicen ellos los del crucifijo, existe por que alguien tiene que castigarnos, y definitivamente existe digo yo, por que se siente como un castigo diario.
Arremete la felicidad por segundos, pero sólo son recuerdos, de algo que ni siquiera fue verdad, de algo que parecía ser verdadero, de algo que parecía poderse compartir con el mundo. Pero el egoísmo pudo mas,  ¿compartir amor? no es lo mismo compartir un hogar, una casa, un plato de comida, no es lo mismo compartir el tiempo que deseamos pasarlo solos.
Y tan egoístas somos que rezamos por que los que se tienen que ir, no nos dejen. Rezamos por el que no nos ama, no nos deje, ¿rezamos por que simplemente solos no podemos?.....parece que no, no podemos entender como ser felices, no podemos entender porque elegimos mal. ¿Y la sociedad es culpable? nosotros somos culpables....cuando digo quiero estar sola, ¿significa realmente sola? significa no estoy contenta con nada y no puedo hacer feliz a nada ni nadie, por eso mejor me estoy sola.
Ni dios quiere acompañarnos, ni él logra entendernos, por que como dijo Vallejo, "él no tiene Marías que se van"....¿Dónde estás Dios?

2 comentarios:

  1. A tu pregunta si Dios existe, en este
    bello poema que has escrito, te respondo con esto, leelo detenidamente.
    Gracias, Brenda.



    Sábado 12 de Marzo 2011, hora 7 A.M.

    Soy católico creyente, tenía una amiga que está pasando por un mal trance,
    tiene tres hijos, dos mujeres y un varón, él es el menor de los tres,
    tiene 27 años y es sordomudo, hace un tiempo le diagnosticaron que sufre de
    retinitis, poco a poco va perdiendo la vista, ella, mi amiga me comunica que
    está desesperada, que esto es un calvario y una cruz para ella, ya ha recorrido
    todos los sitios habidos y por haber, y no le dan esperanzas para la cura de su hijo.

    Ella es no creyente, le dije que rezara por un milagro, pero al no creer, me dijo que no lo haría.

    Aquí, en el partido de la Matanza, Buenos Aires, Argentina, vivió el Padre Mario Pantaleo,

    En una época, cura sanador, tiene su mausoleo a unos veinte kilómetros de donde habito.

    Le dije que si ella no creía, yo, iba a rezar por ellos, así que así lo hice, y partí para rezar.

    Así que subí a mi viejo Ford 82 y partí hacia González Catan.

    (Hacía pocos días había hecho un viaje a Mar del Plata, casi mil kilómetros a 120 130 Km.

    Por hora, sin ningún problema, íbamos con mi esposa.)

    En el trayecto hacia el mausoleo, la dirección del ford iba media dura, pero llegué,

    En esa ruta, la velocidad máxima es de 60 km. por hora.

    Llego a la capilla, rezo, y emprendo el regreso, el auto, cada vez andaba peor, pero a esa

    Velocidad, llegué hasta la rotonda de San Justo, allí, el tránsito estaba embotellado,

    Así que debía ir en primera y a paso de hombre, antes de salir de la rotonda, se me cae

    El auto de trompa, se había desprendido una rótula inferior delantera izquierda, así

    Que el auto se clavó de trompa.

    ASÍ, VI EL VASO MEDIO VACÍO, ME DIJE, PADRE MARIO, TE VENGO A REZAR, Y

    ME HACES ESTO? HACE OCHO AÑOS QUE TENGO ESTE AUTO Y NUNCA ME DEJÓ

    EN LA CALLE, AHORA, TE REZO A TI, Y ME HACES ESTO.



    EL VASO MEDIO LLENO:

    MI ITINERARIO DE ESE SABADO ERA EL SIGUIENTE, EN VEZ DE HACER

    CUARENTA KILÓMETROS, HACER SESENTA.

    Tenía a mi suegra grave, y mi esposa hacia dos días que estaba con ella cuidándola,

    Y vivía a treinta kilómetros de casa, ese día, a la tarde, debía ir con mi hija a buscar

    A mi esposa, el viaje lo debía hacer por la Panamericana, así que no bajaría de cien o ciento veinte kilómetros por hora, así que lo dejo a su deducción, la rotura, fue por desgaste. ¿Qué hubiera pasado si no hubiese ido a rezar?

    Personalmente creo, a esa velocidad, nos hubiésemos matado los tres en el regreso.

    A la tarde fui con mi otro auto, y a la noche murió mi suegra

    Luego, el Sábado siguiente, mientras arreglaba el auto, estando yo en la calle,

    Pasó una camioneta y me pisó el pié, casi me arranca el pié derecho, pero no fue mas que el golpe,

    Apenas me fracturó el dedo gordo del pié.

    Gracias padre Mario, por cuidarnos.


    José Gennaro19/ 03/ 2011, día de San José.

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  2. Gracias Jorge, es verdad a veces vemos las cosas desde el ángulo incorrecto.

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